
Ahora hablan... hablan de mañana... el mañana que es justamente hoy; Pero no me olvido de los gritos, de su llanto y de las plegarias a la madre naturaleza.
Avenida San Martín de ida un jolgorio... de vuelta fue un sepelio.
Mujeres al palo, cosas duras... muy duras... muy bajativas. Me dan miedo.
Aún resuenan las palabras que expresaban tanta violencia.
Pensé en navajas y luego vi que buscaba algo más (algo frío, algo duro y poderoso). Rulos rabiosos alcohólicos y escrotos fruncidos. Mujeres al palo.

Me pregunto si se puede explotar de otras maneras... "no tengas miedo. ¡Olvidate!" dice ahora... yo tengo miedo... tengo angustia y hace 20 minutos que nadie (absolutamente NADIE) entiende porque ese travesti dispuesto a todo se calla la boca y se va con el pendrive a su cuarto.
Desde el comedor se escuchan las palabras y seguramente ellos escuchen como tecleo a tres mil kilómetros por hora. Ahora tengo mas miedo... Quiero gritar y entre tus pechos escucho tu corazòn latir a tres mil quinientas millas por segundo... Shhh!!!... Shhh!!!...
Cuatro animales, mujeres al palo y dos perros que no sirven ni de mesita de luz.
Cada vez somos más... y el peor enemigo del alma, en suma, es la Violencia.
Ahora tengo miedo y acá se acaba todo... todo lo que hoy comienza.

Que el dos mil diez empiece mañana... hoy no tengo ganas... vayansè a Moscù... vayansè a "Far far away". No, no queremos eso.
Se oyeron ruidos... Cada uno grita desde su espíritu, desde sus entrañas... y la re puta madre que puedo escuchar cada sollozo del ambiente... aunque mi ambiente es amarillo, el ambiente Salmón de al lado, con olor a café expreso y chocolate, despide setenta centímetros cúbicos de violencia por metro cuadrado, y yo (al palo) escucho a un chanchito divino, a sus duendes y a Jeremy que toca un bandolín.
Me fui al carajo, lo sé.
Bienvenido seas Sagrado.




